Adelante Caminante

jueves, julio 09, 2009

Hambre

No había pensado antes en que eso podría ocurrir, no es que no hubiese pensado en los sentimientos o sensaciones, es que ni siquiera la sola idea había pasado por mi mente.

Fue cuando vi un trozo de “El Pianista” (primero vi un trozo y luego la vi entera) que comprendí que eso podría pasar y que los alimentos se gastan, se gastarían si mis padres no fueran a comprarlos periódicamente a las tienda con un dinero caído del cielo mensualmente, pero no obligatoriamente.

¡¡Se acaba la comida!! Hasta entonces sabía que había casos (más de un sexto de la población mundial la sufre) en la que la comida no empieza, pero no le daba más vueltas.

El tiempo pasó y todo siguió igual, sólo que yo sabía una cosa más, que como tantas otras se quedó inconsciente.

Luego pasé hambre unos días y descubrí que el hambre dolía, dolía bien duro ahí donde está el centro de la persona, en el estómago, te debilita y no te deja pensar. Eso lo había oído pero nunca antes lo había sentido, ni siquiera cuando por gastroenteritis me había tocado estar con dieta blanda, eso no era hambre, sino sensación de aburrimiento por no comer, que es distinto.

Más tarde me tocó a mí la tarea de proveerme el alimento y me di cuenta de nuevo de que el alimento se acaba, aunque yo no lo sentía con el miedo al acabose verdadero del pianista.

Esa es la mía historia del hambre, ahí termina, y todo siendo una mimada más de un país del primer mundo; ahí se acaba mi experiencia y me da para comprender que es horrorosa y que bueno sería que alguien inexperto como yo, no entendiera que es horrorosa, porque eso significaría que en realidad no sería terriblemente pavorosa.

Ahora lo que me queda decir es que resultan totalmente patéticas a las leyes de la verdad, las burlas que todos le hacemos a los que pasan hambre; burlas como dar imagen por parte de los gobiernos, o burlas como echar la cabeza al otro lado, eso no se puede hacer.

Dicen que si la pena de muerte es legítima o no, pero es que si es legítima entonces nosotros nos la merecemos. Sí, y que otros hacen peor, y que no servirá de mucho, sí, ¿a quién pretendemos engañar con esas excusas tan infantiles? Que eso lo diga un niño cuando no quiere hacer los deberes, bueno, pero la situación transciende.

Blog recomendado: Ojos de pez, tez de limón

"Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre." (Leon Tolstoi)

Aunque hay muchas cosas importantes y esenciales, que todos tengamos un trozo de pan, y que todos trabajemos para ello, sin ser importante ni esencial, es BÁSICO en esta vida.

Hasta otras, que espero que haya.

viernes, julio 03, 2009

Calor

El calor es una cosa… uff, se puede combatir, pero tan fuerte es el calor que no deja pensar o imaginar el frío, a mí ahora me parece imposible que pueda existir cosa así, y sin embargo, hace apenas unos meses y dentro de apenas unos meses nos encontraremos con ese frío; de hecho, en una parte del mundo creo que ya lo están sintiendo.

El calor es una cosa a la que no se le puede criticar, es muy pesada la cosa, pesada porque no hay quien la aguante y pesada porque con su peso nos hace salir a la calle y andar con una cierta templanza. Sin calor no hay verano, y sin verano no hay playa, ni piscinas, ni camisetas cortas, ni helados, ni refrescos, ni amoríos de verano, así que no se le puede echar la culpa de todo, nos favorece un poco, pero no por ello deja de ser demoledor sentir que no se puede ni respirar, sentir sed que el agua caliente no puede apagar, sentir que el pelo sobra sobre la nuca, y aunque la música y el poco aire que mueve unas improvisadas cortinas me refrescan, aún queda la pesadez de brazos y piernas, aún queda la indecisión potenciada por este calor.


También parece que la gente está de mal humor, como cansados, y a mí eso me molesta, ¿por qué no pueden hacer un esfuerzo? Yo también estoy cansada, con ese agotamiento, pero hablo e incluso canto intentando que eso no pueda conmigo. Venga hombre, el calor es demoledor pero tenemos frigorífico y guitarras, quien no le sepa sacar partido a esto es que en su próxima reencarnación acabará siendo remolino (confieso que no creo en la reencarnación).

Hay que darle fuerte hombre, hay que andar pa’ lante, y quien no pueda, que se prepare para poder. Sobra la vida, de eso hay de sobra, hay que vivirla, hasta con calor; fíjense que al principio de escribir no podía más y no sabía qué hacer y ahora entre mis pies y las chanclas noto un débil frío que me agrada. Mira que salieron los pájaros a volar. No está tan mal tanto calor.

Blog recomendado: Espacio en Blanco

"La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse." (Oscar Wilde)

Y esto así, sin venir a cuento.

Hasta otras, que espero que haya.

viernes, junio 26, 2009

Mi Posición En Este Asunto

Un hombre que ya dejo de ser vivo hace un tiempo, dijo que la virtud era el término medio entre dos vicios, entre dos extremos, uno por exceso y el otro por defecto; ese hombre, como ya sabrán, fue Platón. Su filosofía parece que ya no está de moda, pero no por otra cuestión que no sea la de las modas, creo que se prefiere a un tal Nietzsche, pero tampoco por otro asunto que no sean las modas. Yo sé poco de filósofos, pero resulta que suelen decir cosas inteligentes e interesantes, así que creo que no tienen baja estima para mí, y por ello no les trato según el criterio de la moda. (Aclaro: Probablemente Nietzsche dejará de estar de moda y sin embargo yo seguiré pensando que algunas de sus ideas son interesantes). Pero bueno, mejor no irse del hilo. Y el hilo es sobre la virtud, y sobre la virtud en cuanto al progreso y al conservadurismo.

Conservadurismo es una palabra marrón y progreso es azul (progre es una palabra directamente fea), así que hay una diferencia entre ellas, sin embargo, a veces pienso que mis posturas están muy bien situadas en la línea conservadora exageradamente y otras me parece que están en la línea progresista exageradamente. Esto me plantea un problema, pues en medio de las discusiones morales, sociales, políticas cotidianas, sé que mi posición sonará radical y a muchos no les gustará en medio de su prejuicio, tanto para un lado como para el otro.

Tal vez me digan que en el blog les pareció que mi posición no es así, que soy esto o aquello, pero, sinceramente creo que lo que soy es una persona en búsqueda y sin muchas bases, que a veces coincide con ideas concretas de un movimiento o de otro.

Supongo que lo mío es lo contrario a la virtud, pues ni siquiera puedo encasillarme en el puesto de centro, de moderados, no, además creo que tal vez no escuche demasiado, pues el sentimiento de posesión de la verdad no deja lugar a sugerencias imprecisas, aunque por ello no justificaré la falta de humanidad que se produce a la hora de no escuchar, y no sólo a las personas, sino a todos los sonidos, así como el sonido que produce la verdad.

La verdad es que esta entrada ha surgido por accidente, pues lo que yo pensaba hacer era una con el título de “Conservadora yo?” y otra con el título de “¿Soy Yo Progresista?”, pero no ha salido más que lo que ha salido. Supongo que en las entradas pre-ideadas había sitio para poner porqué no soy ni una cosa ni la otra, pero supongo también que tal vez si lo hiciera así mucha gente podría odiarme (por un error mío, una generación de falta de entendimiento) prematuramente y dejar de visitar este sitio, este blog.

Y confieso que a estas alturas de la entrada no sé qué título ponerle.

Blog recomendado: Inspiración Silenciosa

Miniliteratura de Yahuán: Ramal

"No pregunten si estas ideas son buenas o malas, más bien pregunten si coinciden con la realidad." (Malpighi)

Lo digo a cuento de todo, nada más.

Hasta otras, que espero que haya.

viernes, junio 19, 2009

Hogar

Respiremos.

En un libro leí una vez que la felicidad se da cuando llegamos a una situación, compañía, experiencia,… etc. que de algún modo, misterioso o no, nos recuerda a nuestro hogar, al ambiente que nos vio nacer, que nos vio crecer, al bueno, a la parte buena, hogareña, de la edad temprana. Supongo que esa es la razón por la que me gusta tanto sentarme a observar y a sentir, a oler el fuego, el ambiente de la lluvia, la honestidad amable, las simpáticas sonrisas y las complicidades agradables. A veces también mirar al cielo, pero sólo a veces, y a veces hasta todo.

En ocasiones paso ratos gratos, y sin embargo, al estar llegando a mi hogar me da mucho gusto, aunque luego no sea para tanto. Será por eso que como en casa en ningún sitio. Particularmente soy una persona casera y hogareña hasta que la calle, el exterior, me recuerda a mi hogar, y es entonces cuando mi hogar se expande.

Explícitamente si ahora me preguntaran que dónde es que está mi hogar hoy por hoy y en estos momentos, la respuesta, claramente estaría que no tiene lugar, sino compañía, la de ciertas personas, la de la seguridad, la de la tranquilidad (me gusta tener todo el tiempo del mundo, cosas mías), la de la inspiración y la de la espiritualidad. Por cierto, inspiración viene de inspiración, ¿no? Inspiremos.

Hay además una imagen que si a mí me preguntan que si viene a cuento con el tema del hogar bien diría que sí sin dudar, y esa imagen es la de llevar puestos unos vaqueros con los pies descalzos. Y ya díganme que no les cuente más porque si me dejan me voy y les cuento que si se puede pisar la tierra mojada, casi barro, mientras llueve regando con el agua a la misma tierra y al pelo, pues… Discúlpenme por esto, no pude evitarlo aunque tal vez esté demás.

Permítanme añadir que también cocinar es una actividad, actitud inclusive, que me transporta a la esencia del hogar.

Blog recomendado: Correr a Ciegas

"Una casa es el lugar donde uno es esperado." (Antonio Gala)

Y ya no digo más.

Hasta otras, que espero que haya.

viernes, junio 12, 2009

Viejos Y Niños, Niños Y Viejos

Creo que voy con un poco de retraso, pero no se asusten, que aquí estoy.

Buenas, hoy yo quería hablarse sobre algo de lo que al abatirme mucho, después de unos diez años, creo que tengo el compromiso; me doy cuenta, recuerdo que tengo el compromiso de hablar. Ahora sé cosas que antes no sabía. Me acuerdo que solía pensar, decir mentalmente, que sería bueno escribir las cosas que pensaba a esa edad para que así, cuando me volviese mayor, adulta, no se me fueran a olvidar como les ocurre a todos los mayores, que pierden la cabeza, se vuelven un poco tontos y dejan de lado la lógica. Mis ideas eran precisamente, muy lógicas, pero nadie les prestó ni les presta caso, nadie le presta caso a la lógica.

Yo sé que mis palabras no van a transcender, no es que lo crea, es que lo sé. Miles, o millares de millones (disculpen que no sepa la cifra exacta) de discursos han sido tirados al olvido, algunos merecían mucha atención, algunos los dieron personas muy populares, en otros, para ser dichos, se gastó mucha energía y esfuerzo, pero a prácticamente ninguno se le hizo caso, no de un modo considerable. No vamos a cambiar, no. No vamos a cambiar porque, ¿va a cambiar George Bush su forma de vida?, ¿vas a renunciar tú o va a renunciar usted a algo tan tonto pero tan irrenunciable como son esas cosas a las que nunca renuncia aun sabiendo en su interior que no tienen la mayor importancia? La respuesta es no. Bueno, tal vez no sea la suya, tal vez no sea la de todos, pero de momentos es la respuesta de una mayoría lo suficientemente grande como para opacar a los síes.



Con esto dicho espero que se entiendan mejor mis intenciones. Para empezar quiero comentarles algo que me llegó al pensamiento esta mañana, a medio día. Pensé que los viejos hablaban mucho, mucho, mucho, muchas de esas cosas me pareció que eran cosas sin sentido, anécdotas, pseudo-curiosidades,… Y entonces no pude hacer más que entender que la vejez y el blogger son iguales, que hacen igual y siendo así no podemos hacer más que entendernos nosotros más que nadie, que el blogger entienda al viejo y que el viejo entienda al blogger. Pensé entonces en los ancianos, aunque bien sé que me van a perdonar por no utilizar eufemismos falsos, viejo suena mejor, y pensando sobre el tema llegué a la conclusión de que ni a los viejos, cascarrabias o no, ni a los niños se les hace caso. Yo lo digo desde mi experiencia, no de viejo, sino de niño claro, y entonces mi yo del pasado llega aquí después de mucho tiempo viajando y me dice que diga, que defienda por él.

¿Por qué ni a los niños ni a los viejos se les hace caso? Se puede decir que es que en realidad no se le hace caso a nadie, pero yo diría que no es así, pues si están reunidos unos cuantos y entre ellos hay un viejo o un niño a quien menos se le tiene en cuenta es al niño o al viejo aunque digan algo razonable, y por la experiencia de mi pasado he de decir que todas las cosas eran razonables, tal vez el problema era una falta de entendimiento, pero de razonable había y bien habido; supongo que igual pasará en la vejez.

Tal vez me digan que es por la agilidad mental, que no se tiene tan buena en la vejez, pero yo les digo que merece la pena tomarse la paciencia, que en esta vida muchas son las cosas que requieren de paciencia y que por no tomar esa paciencia no se hacen bien, y que por ejemplo no comemos saboreando las comidas, sino que tragamos y que eso no puede ser porque eso, amigos míos, causa enfermedades. Por falta de paciencia no pueden asesinar la voz, y con ello la libertad y voluntad, y con ello la dignidad, y con ello el sentido de la existencia, de tantos seres y seres humanos. Importan. No son idiotas.

Ya para terminar y quedando dicho lo que hay que decir no puedo más que expresar la única idea que recuerdo que de muy joven me dije que tenía que guardar para mi futuro, para cuando sólo sea joven, no muy joven, (no me puedo creer que haya olvidado tanto) y esa idea era que no perdiera nunca el espíritu del juego, de la aventura en tierra viva, no entendía cómo podría ser posible abandonar ese ambiente, esa forma de vivir a ratos. Ahora sé que se abandona por compostura, por elegancia, por modales, por protocolo; pero también sé que nada de eso merece la pena, así que aún hoy tengo ese espíritu salvaje que aunque no quiero exponer o mostrar abiertamente por miedo al ridículo sí que lo llevo conmigo, en mi naturalidad, en mi espontáneo vivir. Es lo único que puedo hacer ya que sé que si llego a la vejez no me podré comprometer a nada para cuando llegue a la edad de la plenitud social ya que esta ya habrá pasado.



Blog recomendado: No puedo creer que lo hayan inventado...

“El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.” (Johann Wolfgang Goethe)

La verdad es que de estas cosas las que prefiero es eso de ser realista y místico a la vez. A mí es que lo de idealista y escéptico me saben a poco, en todo caso idealista, pero aún así, no, no.

Hasta otras, que espero que haya.

martes, junio 02, 2009

Tarantela

Lo primero que quería decirles a ustedes, amables lectores, porque la verdad es que han sido y son muy amables, es que este blog retoma su actividad (no digo que retomará porque los tiempos futuros siempre son muy inciertos). No sé si la tempestad pasó o no, pero sea como sea creo que mi inactividad en estos mis/sus blogs ya no me podrá beneficiar más. Ustedes son pacientes y sensibles, yo creo que lo son por las muestras que he recibido de ello. Ustedes no atienden a modas sino a interés por las verdades. Yo les tengo un cierto cariño que va in crescendo a pesar de mi prejuicio por los cariños cibernáuticos y a pesar de mis prejuicios por los terminos extranjeros como puede ser el de "in crescendo". Dicho esto creo que podemos intentar volver a postear con normalidad y regularidad. Sí, por último, les pido disculpes por mi inactividad.

Tal vez se note un cambio en el estilo, en el estado, o en ambas cosas, en cuanto a lo que acabo de decir y lo que viene, eso es porque la creación de ambas cosas ocurrió en momentos distintos, lo de arriba hace nada y lo de abajo hace... casi tres meses.

Tarantela:



La tarantela a mí me suena mucho y la verdad no tengo fuentes que excusen a mi sonar. Recuerdo una película en la que salía Carmen Sevilla (esa película la he visto dos veces y una de ellas en una situación muy particular)(la canción se llama "Tarantela Sevillana", que se puede descargar desde el blog "El tango y sus invitados") y en la que se hacía referencia de forma explícita, bailando creo, o cantando, ahora no recuerdo bien, a la tarantela. Pero es una de esas cosas que enigmáticamente, muy enigmáticamente se han quedado marcadas en mí. Resulta que es de esa forma enigmática que te deja con la mirada entrecerrada pensando y sintiendo cosas extrañas. A mí me pasa, a veces sólo, y no sé si es normal, pero pasar me pasa y pongo a buscarle explicación a este extraño sentir y no encuentro nada, lo cual alimenta esta forma de vivir.

Por primera vez en este blog voy a copiar y pegar de una fuente de internet, ya lo había hecho, pero de fuentes escritas. Pues bien, la wikipedia dice que:



«La tarantela es un baile popular del sur de Italia y, por lo tanto, posiblemente de las regiones italianas de Apulia, Basilicata, Calabria, Molise, Campania o Sicilia. Es un baile de origen napolitano que tiene un movimiento muy vivo. En su forma moderna más común, es una danza de galanteo entre parejas con una música en un compás de seis por ocho que va aumentando progresivamente de velocidad y que va acompañada de castañuelas y de panderetas. Tiene dos partes bien diferenciadas: una en tono menor y otra mayor. Durante la Edad media, en algunas partes del sur de Italia se creía que bailar el solo de la tarantela curaba un tipo de locura supuestamente producida por la picadura de la mayor araña europea, la araña lobo o tarántula. Sin embargo, el nombre de tarantela proviene de la ciudad italiana de Tarento Tarantela.

A pesar de las leyendas y patrañas que corren en torno a la picadura de la tarántula, la verdad es que el veneno de esta araña solo es mortal para los insectos de los que se alimenta.

Fue en Europa, concretamente en los siglos XI y XII, cuando las historias y los casos de picaduras ponzoñosas por arañas proliferaron como hongos. Y fue también en el Medievo cuando aparecieron las primeras referencias de la tarántula (Licosa tarentula) y su fama como artrópodo venenoso.

Los síntomas que, según se creía, derivaban de los mordiscos de esta araña peluda, de apenas tres centímetros de longitud, eran de lo más variopintos; insomnio, llantos, convulsiones, alucinaciones, alteraciones de la percepción del color, estados melancólicos, etc. Manifestaciones patológicas que podrán acabar en un fatal desenlace. Incluso el conocido baile de San Vito, una afección nerviosa, se atribuyó a la picadura de la tarántula.

El segundo término de su nombre científico, tarentula, hace referencia a la ciudad de Tarento, en el sur de Italia, en cuyas cercanías fue descrita la araña. Los habitantes de esta localidad hacían bailar a los atarantados una danza frenética, llamada tanatela, para que de esta forma se librasen del mal al sudar.

La música de este baile era muy rápida, al compás 3/8 o 6/8, aunque las hay también de 9/8, 2/4 y 3/4 en menor medida. Lo mismo puede valer las jotas aceleradas, los fandangos o las folias. Al ritmo que marcan las castañuelas y el tambor, los envenenados danzaban agitados como manojos de nervios, hasta que caen exhaustos con las ropas empapadas de sudor.

En 1787, el doctor Javier Cid, en su obra Tarantismo observado en España, recogió numerosos testimonios de mordeduras y curaciones en todo el territorio Español. Es interesante observar en todos los casos, que la tarantela se manifiesta involuntariamente. La Junta Gubernamental de Medicina, en 1875, llegó a reconocer los poderes curativos de la tarantela y animaba a los músicos para que la hicieran sonar.

Canción de tarantela:

"Tarantela Tarantela, tarantela cógeme de la cintura y dame vueltas y más vueltas, un paso hacia atrás y todo da igual. Tarantela, tarantela, mueve la cintura y también las caderas tarantela, tarantela." »


Blog recomendado: Alejandro Herrero

Miniliteratura de Yahuán: El Son

"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños" (Eleanor Roosevelt)

Me parece la imagen perfecta para terminar el post, para vivir la vida, para haber terminado la vida y decir que así ocurrió. Eternamente bien, eternamente felicidad, eternamente bello, preciado bien de amor, y si no entienden la última frase es que no me expliqué.

P.D.: Y prometó volver a responder a los comentarios, que es algo que también dejé de hacer.

Hasta otras, que espero que haya.

lunes, mayo 25, 2009

Aviso

Aviso de que si yo no estar en este blog con la regularidad de antes no es por no querer sino por no poder y por verdaderamente no poder. Aviso porque por un lado sé o intuyo que hay gente que visita, por casualidad o no, este blog, y que tal gente puede pensar que abandoné, sí, es cierto, es la mayor pausa de posteo en toda la historia del blog, pero pase lo que pase y me vayan las cosas como me vayan las cosas, no, yo no he abandonado este blog y a muy tardar en un día de Julio continuaré con todos mis blogs, que cada vez e inexplicablemente, son más.

Las cuestiones de este parón en algún sitio dije que eran de vida o muerte, pero no se me asuste nadie, no es del tipo de vida o muerte textual, sino casi textual, vamos, de vida o muerte pero no corporal sino en todos los demás aspectos. Espero que como es un asunto de mayor calibre se me sepa perdonar. Sea como sea me gustaría volver a postear, a decir las cosas que tengo guardadas dentro de mí, las que se me ocurren al segundo antes de entrar en mis sueños o de poder discutir (formalmente) con quien comente y discrepe (formalmente) conmigo o con otros que comentaron.

Gracias por todos los que visitan o visitaron, a los que comentan y comentaron y a los que soportan de algún modo este u otro de los míos/tuyos blogs. Sinceramente, gracias.