Buenas amigos, ya sé que por mi falta de continuidad en el blog ahora yo no soy digna de que me lean y que mi blog no es digno de ser leído por un público mayor a mi persona (soy una gran persona, así que él no puede sentirse mal, jejeje, no, es broma, lo siento por él, no he hecho por él lo que debiera y ahora paga las consecuencias, él que nunca tuvo la culpa).
Amigos, uno de estos días estaba pensando en mi ideología política, en la ideología política de todos los seres, me di cuenta de la disparidad de opiniones y que había unas mejores formadas que otras, llegué a una conclusión. Creo que debemos diferenciar la opinión bien formada de la débil, debemos diferenciar la opinión de la persona que se preocupó por saber en qué pensaba realmente y en qué consiste la ideología, que la persona que se dejó llevar por arquetipos que pueden o no estar de moda. Después llegué a una conclusión y es que las personas con opinión bien formada no suelen ser de centro, es decir, creen en algo. Creer en algo es comprometerse por algo, es vivir, vivir viendo, no vivir muriendo. Esto hoy en día no queda muy bien porque nadie cree en los políticos, pero creo que la idea no es de políticos, sino de política, aún más, de filosofía de vida.
Yo creo en la izquierda, me entusiasman ciertos pensadores. Estos pensadores no suelen decir claramente que son de izquierdas, sólo sueltan comentarios que demuestran su ideología. Tenemos a la generación del 27 por ejemplo, hay que ver en qué cosas tan buenas creían, cómo se puede decir que está mal lo siguiente: "En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida." (FG Lorca). Lo cierto es que esa izquierda no tiene nada que ver con la izquierda que a menudo se ve por España, la típica persona encabronada (disculpas si la palabra no es la más adecuada), que no sabe en lo que cree, pero que defiende una izquierda por cuestiones personales que desconoce y porque la derecha le parece oscura, muy oscura y peliaguda. Sólo me gusta la izquierda más intensa, la verdadera, la de los derechos vitales humanos, la intelectual, la de la paz, la del Che si cabe.
Yo creo en la derecha. Creo que los valores tradicionales son valores, creo en el patriotismo, pues me gusta pasear por mi país sabiendo que la tierra que hay bajo mis pies es tierra, barro, de un color marrón, muy único y especial, diferente al que me pudiera encontrar en el resto del mundo. No lo puedo evitar, al ver a las gentes que tienen raíces bajo esta tierra me emociono, al ver a los viejos, al ver a los no tan viejos pero que conocen tan bien las cosas de sus padres y madres, los viejos. La impersonalidad de los aparatos modernos, de las ciudades metálicas, hace que muchas veces ni los viejos sean viejos, sino ancianos geriátricos que no creen en nada. Yo creo que lo antiguo no siempre es absurdo. Miren lo que dice la wikipedia:
"La palabra tradición tiene un sentido particular en los escritos del metafísico francés René Guénon. Con ella alude Guénon a contenidos y prácticas trasmitidos durante siglos que mantienen abierta una vía de acceso a la verdad absoluta del hombre y la relación de éste con Dios y la creación. La tradición es única para toda la humanidad, y se manifiesta de forma superficialmente distinta en los diferentes pueblos y religiones, variando según el contexto, pero manteniendo siempre intacta la parte interior o esotérica (que es inalterable e incomunicable). La cadena se rompe con la época moderna, en la que se pierde la tradición verdadera y solo persisten costumbres que no remiten a ninguna realidad trascendente, pues se trata sólo de manifestaciones físicas reproducibles, y no de realidades interiores que se externalizan a través de múltiples formas, ajustándose a los límites establecidos por la misma tradición."
Yo creo en muchas cosas de derechas, creo en la importancia del núcleo familiar, creo en el amor verdadero, creo en Dios. No creo en aquel que defiende sin saber lo que defiende, no creo en aquel que insulta al de izquierdas y se queda tan tranquilo sabiendo que es muy de derechas.
Yo creo que todo es lo mismo. Creo que se ha de creer en todo lo que es bueno. Y yo creo que todo es bueno, pero no todo conviene; creo que la ideología de la izquierda y la derecha son buenas, nacen por intenciones de bondad de los hombres, mas no todo lo que ahora se ha metido en esas ideologías es realmente tan bueno. Las partes bajas del pensamiento serán para quien no quiera o no sepa pensar, será para los que serán manipulados por los gobiernos, para los que sean asustados por los gobiernos de una u otra ideología. Las partes altas serán las que al final terminan confluyendo en la máxima bondad, en lo mejor del hombre.
El centro bajo también me parece detestable, yo no creo en la persona que no cree en nada.
domingo, octubre 30, 2011
La Teoría De Yahuán
viernes, septiembre 02, 2011
Un Afectuoso Saludo
Ya ni me acordaba de lo que era estar triste y pérdid@, saber que no eres nada, que desde que naciste te empezaron a rechazar. Ya casi ni me acordaba de lo que se sentía al sentir así. En fin, ¿qué más puedo decir que no entorpezca el curso de las vidas?
sábado, abril 30, 2011
La Mejor Poesía Que Nunca He Escrito
¿Qué tal amigos? He descubierto Estoy descubriendo, que no soy ni como yo creía, ni quien yo creía. Me ha pasado una cosa muy rara. Para empezar llegué a pensar que podía ser constante, pero ni siquiera he podido llevar al día este blog. Soy irresponsable, tremendamente irresponsable, ahora lo supongo así, por eso me autoimpongo una disciplina un tanto dura para los tiempos en que estamos viviendo.
Esta frase me ha sentado muy bien decirla, creo que voy a postear más a menudo, había olvidado lo mucho que me gusta expresarme y que me pueda entender una persona en medio de la nada. Ya ni me acordaba de lo que era escribir algo en un foro y que alguien te responda días después, ¡qué tontería!, pero la sensación es mucho mejor que la que se produce al vivir muchas otras experiencias desgastadoras, ahí van unas cuantas:
- Ir en el asiento de atrás de un coche.
- Ir en coche de noche, mientras la noche cubre con su frescor y las luces de la ciudad crean sin saberlo mosaicos artísticos.
- Estudiar.
- Ser criticado por un profesor.
- Que te llamen tont@, que te ignoren, etc., etc.
En conclusión, escribri aquí no me aburre.
Pero yo lo que les quería decir no era eso, eso sólo iba a ser la excusa de porqué no he escrito en todo este tiempo, y el propósito, siempre incierto, de volver a retomar tal tarea. Yo lo que les quería difundir es la poesía que escribí hace mucho tiempo, la primera tal vez, y que yo pienso que es la mejor que he escrito en mi vida. No se me da bien escribir, lo sé, pero me gusta y escribo mucho. ¡Ay!, no sé ni lo que estoy diciendo, sólo sé que desde hace unos días me duele el alma, sí, duele de una manera que no sé si es de tipo dolor referido, somático o visceral, y cuando lo pregunto, me dicen, "¡qué tontería!" y entonces me duele aún más. Porque siento que no quiero tener nada que ver con este mundo, pero que hasta el aire que entra en mis pulmones le pertenece, y yo, que no le entiendo para nada, me quedo aquí sin saber cómo dar un paso, un salto, o un movimiento a través del aire para que no quede mal en medio de la existencia y quede tan armónico como el arte que supuestamente está basado en el mismo mundo, pero que yo no veo para nada parejo.
He leído a Leon Tolstoi. Ana Karenina.
Cuánto me gustaría decir lo que quiero y que me entendieran, pero si lo dijese no me entendería y me quedaría sin las cosas que quiero decir, pues serían despreciadas y vilipendiadas, y mientras pienso seriamente (ciertamente muy seriamente) que estoy perdiendo la cabeza.
En fin, ahí va el poema que escribí:
Rosa sin espina,
de la tierra sacada,
no hay quien la escriba,
quedóse sin aroma ni fragancia.
En aquella juventud tierna,
quedóse ya abrumada.
Cascadas de agua estancada,
que surge sin espera,
sin espera de las vivezas pasadas.
Refugio en su morada,
teniendo aún las penas rezagadas.
Rosa amarga,
que todavía clavas tus armas afiladas,
contrastando con el sol
tus relucientes espadas.
martes, diciembre 21, 2010
On The Waterfront - La Ley Del Silencio
No sé porqué mientras estaba hoy viendo una película me he acordado de esta otra. Me venían imágenes muy agradables, muy bien hechas, de modo que he tenido que parar la película y buscar en internet para recordar del mejor modo. No sé porqué pensaba que el protagonista era Sylvester Stallone, no, no, no, en realidad era Marlon Brando.
Según tengo entendido esto de que el recuerdo se haya despertado por sí solo en mí se debe a que lo guardé en su día (evidentemente sin pretenderlo, de forma inconsciente), próximo a la zona del cerebro que estaba utilizando mientras veía la película que decía estaba viendo. Lo curioso es que creo que una y la otra nada tienen que ver. La de ahora se llama "¡Qué verde era mi valle!" y no os puedo decir si me gusta o no porque todavía no la he terminado de ver.
Como ya decía en el anterior post, parece que se está convirtiendo esto en un blog de cine, ja ja, gracia me hace. Lo cierto es que lo queramos admitir o no, se ve antes una película que se lee un libro. Y en cuanto al provecho..., bien, hay películas malas, pero también hay libros malos. Supongo que son cosas diferentes para hacer en momentos diferentes.
En cuanto a la película en cuestión he de decir que tenía hecha una reseña sobre ella guardada en el ordenador antes de perder todo cuanto en él había, es decir, no puedo expresar aqui lo que exactamente me pareció cuando estaba fresco su sabor en mí. Sin embargo, y a pesar de ser corta de memoria, creo recordar algo, lo primero, que me encantó; lo segundo, que me encantaron los actores; y lo tercero, que me encantó su realismo. Sí porque en la vida ocurre eso, todos se callan hasta el final, eso es el realismo, todos nos callamos, no alabamos al héroe si es difícil alabarle, nos callamos y le perjudicamos a pesar de ser él el bueno o el que nos quiere ayudar. Así ocurre.
Bueno, supongo que la volveré a ver. Yo recomiendo que la vean ustedes también.
Otra cosa: Feliz Navidad! Encuentren el sentido auténtico, y si no lo encuentran, busquen en el pasado.
Siguiendo Mi Camino
Igual se hace este blog, de cine.
Ahora les vengo a hablar de una película que me iba gustando mientras la veía, sí, pero al final me dije: "¿Con qué frase la definiríamos?" Y naturalmente respondí: "Resume todo en lo que creo". No tengo nada más que añadir. Lo que ocurre en la película, como es propio de las buenas películas, no es justo resumirlo con pocas palabras, no se trata de hechos, no hay resumen que se pueda acercar a su realidad. Lo que sí puedo decir es que es de las antiguas, de blanco y negro, de 1944, de cuando mis padres ni siquiera habían nacido. Aun así ni da pereza verla, es muy buena.
Nada más, era sólo eso.
lunes, diciembre 13, 2010
Descubriendo Nunca Jamás
Hace mucho tiempo que no escribo aquí, he perdido la costumbre y la rutina, de modo que será muy difícil que se retome, es decir, este blog se ha convertido en algo que he despreciado muchas veces, se ha convertido en un blog abandonado. A pesar de ello el blog existe, aunque abandonado esté, de modo que si alguna vez, como ahora, siento la necesidad de hablar, hablaré, aun comprendiendo que es prácticamente imposible que alguien me lea: Los blogs abandonados no los lee nadie, pierden a sus anteriores lectores y nuevos no llegan a ellos.
Me acuerdo ahora del momento en que creé el blog, era yo por aquel entonces una persona muy diferente, aunque espero seguir conservando lo más importante de mi ser. Por aquel entonces no creía yo todavía en la posibilidad de los cambios en la vida, y sí, la vida cambia mucho, pero uno no sabe nada de eso hasta que le pasa; como yo era muy joven, todavía no me había pasado.
Hablo de aquella época como si hubiese pasado mucho tiempo, tampoco es para tanto, aunque sí han cambiado algunas cosas desde entonces, eran los tiempos en que empezaba Megaupload y Rapidshare, una gran revolución cultural sin duda. Eran los tiempos en que yo salía al mundo, aunque no saliese de fiesta, eran los tiempos en que yo decidí tener opinión de casi de todo, incluso de múltiples asuntos que jamás me interesaron, eran los tiempos en que yo trataba de fundamentar de modo racional todos los valores en que creía, lo hice por cierto.
La vida me ha cambiado mucho, tanto que puedo mirar el pasado con una nostalgia inusual, tanto que siento el vacío que en algunos aspectos ha producido el cambio, pero para ser sinceros, espero que siga cambiando, cambiando tanto y tanto más.
Bueno, el motivo de esta entrada no tiene nada que ver con lo que he escrito anteriormente, el motivo de esta entrada es una película que vi ayer por la noche (imprudentemente, pues hoy tenía que madrugar), su título es "Descubriendo nunca jamás", perdonen que no ponga imágenes para dinamizar un poco la estructura de la entrada, pero igualmente se pueden encontrar con suma facilidad por internet y a mí me supondría una perdida de tiempo que ahora mismo no me puedo permitir.
Esta película tiene una gran virtud, una gran virtud que no es ni más ni menos que la unión en la pantalla de dos muy grandes actores, Jhonny Depp y Kate Winslet. Evidentemente unos buenos actores sin una buena historia no funcionarían. El problema aquí es que los actores no se comportan bien, sino magníficamente y la historia..., bueno, la historia no lo sé, pero da para mucho, incluso para que quiera salir la lágrima.
A modo muy simple se puede decir que trata del escritor que creó a Peter Pan, en realidad hay muchas variaciones históricas, propias de cualquier buena adaptación, pero más allá de la historia, la película muestra la genialidad, la imaginación, la bondad, la sencillez, las miradas limpias y muchas otras cosas más que el corazón cálido podrá apreciar, entender y agradecer.
Básicamente sólo quería decir eso: Una alabanza a una película más que digna de ella.
P.D.: En este tiempo he descubierto la pluma maravillosa de Oscar Wilde y de Leon Tolstoi
lunes, octubre 11, 2010
Pérdida Digital
Yo debí haber sido una persona justa y haber escrito más a menudo, en especial el día 8 sobre el tema de la convivencia. No ha sido así, las causas, mejor dicho excusas, están difusas siempre. Pero ya que estamos hablando comentaré lo que hace no mucho, escasamente una semana, me aconteció. Es fácil, no tendré que dar muchos rodeos, ocurrió simplemente que mi ordenador expiró. Yo soy una persona muy confiada, por eso no tenía copia de ningún archivo, tan confiada soy que esperaba solución día tras día, pero en este caso no la había, no se podía recuperar NADA. Una lástima, lo que se ha perdido sólo yo lo sabré, y ni yo, pues ya se me van olvidando las páginas y páginas originales e inéditas de mi triste autoría que quedaron abrasadas por el fuego de la incipiente tecnología. Supongo que si así ha ocurrido no estará tan mal, supongo que ayuda a acallar un poco a este mi ego orgulloso, y que también se le hace un favor a la Humanidad, no permitiéndose que tengan la tentación de elegir mal, elegir leerme.
Siempre oí decir que lo peor que han autor le puede suceder es que no le lea nadie, yo creo que es peor que se elimine su obra, ya ni él mismo, él que se crea y se comprende a sí mismo como nadie, ni él podrá admirarse ante ello, ante esas cosas que milagrosamente salieron de sus propias manos.
En fin, me digo lo que siempre le digo a la gente: Hay cosas peores.
Verdaderamente lo creo, claro que hay cosas peores. Hay que saber vivir en la frugalidad. Es fácil que si uno se adentra en el pensamiento filosófico pronto llegue a la conclusión de que tiene sentido necesitar más que a sí mismo. No paso frío, no paso hambre, no paso frío ni hambre intelectual tampoco, ni tampoco de aspiraciones, de los sentidos de la vida. Eso queda indemne y por ello yo también.
P.D.: Hagan una copia de seguridad de todos sus archivos, no se confíen.
P.D.D.: Por esta cuestión el blog tornará un poco ahora, será un poco más espontáneo. Supongo que tendrá menos visitas (he perdido la lista de blogs a los que visitaba). Tendrá su frase célebre siempre (hasta que deje de ser así), y supongo que también será un poco menos constante.
"Como pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no los has sabido guardar." (François de la Rochefoucauld)
Siempre pensé así, eso de los secretos no me parece nada inteligente. Es como hacer cumplidos, es horrible, pero la gente no para de hacerlos.
domingo, octubre 03, 2010
Las Humanidades A Pesar De Las Técnicas
“Los llamados humanistas no tienen suficiente ciencia, y la ciencia lamentablemente carece de humanidades.” (Sir William Osler en su discurso, “Las viejas humanidades y la vieja ciencia”)

No me podría venir más a mano la frase con la que introduciré esta entrada. Los tiempos se plantean dilemas, uno de los dilemas más importantes de este tiempo es, según mi casual opinión, este que plantearé aquí. No se me olvidan otros dilemas como la angustia humana fruto del estrés, de la soledad, de la desolación,… Ese también es un conflicto importante en nuestro siglo.
Las escuelas han cambiado, pero más aún, las universidades han cambiado. Hace unos años el saber más importante era de tipo humanístico, filosofía y letras a grandes rasgos. Hoy en día este saber parece no tener importancia, ni parece complicado, ni meritorio, ni con futuro, ni útil. “¿Para qué sirve un licenciado en una carrera humanística?” Cuando iba al bachillerato hasta el mismo profesor de filosofía mencionaba esta cuestión, su respuesta, como la de todos los demás, era que no tenía cabida en nuestra sociedad actual.
Se necesitan ingenieros de las más diversas especialidades para el progreso del mundo, se necesitan científicos, unos pocos profesores de colegio e instituto para cumplir con el protocolo, economistas, ¡oh sí!, muchos economistas, y también algún que otro médico por si nos da por ponernos enfermos y de la angustia hasta nos morimos. Nada de humanidades, no, este mundo no está hecho para ellas. Nosotros no decidimos el modo, el esquema del mundo, así que este es el mundo en el que debemos encajar, podemos no encajar, pero eso ya es un poco más difícil, y para ser sinceros, casi nadie lo hace.
Así pues tampoco parece que sea un gran problema, pero a mí me da por fijarme en la última parte de la cita introductoria a esta entrada (“y la ciencia lamentablemente carece de humanidades”). Dado que la sociedad se convierte en eminentemente científica el problema no es que las humanidades no sean científicas, sino que la ciencia lentamente, o no tan lentamente, carezca de humanidades. No voy a defender las humanidades, no es tema de esta entrada, supongamos que quien lee ya las aprecia, ya las idealiza, ya casi las ama de un modo visceral, así como yo pretendo hacer. Y apunto que cuando digo la palabra “humanidades” me refiero a los valores humanos y a toda la profundidad que originalmente los acompaña.
Así pues pienso que dado que hay que trabajar largas jornadas en laboratorios, en oficinas, entre papeles con números y símbolos breves, entre tareas con no demasiado encanto, no podemos negar que seguimos siendo personas humanas, con esa cosa tan peculiar que la persona humana puede llegar a tener y que es magnífica, y que como tales podemos cultivarnos para vernos más bonitos y oler mejor (no en plano exterior, claro está, espero que nadie tome la regadera para echarse agua con abono para ver si llega a ser más guap@). No debemos olvidar que nunca antes, aunque el mundo esté un poco desviado del sentido al que me refiero, nunca antes estuvo más fácil tomar las humanidades de la mano y llevárselas con uno a pasear: El acceso de libros y más libros, y documentación online y más documentación online. Eso sería más o menos extraordinario, hermosamente extraordinario.
Al principio de la toma de, por ejemplo, un poema épico, uno puede encontrar que se trata de algo aburrido, cansino, lleno de palabras complejas,… Pero si uno persevera un poco descubrirá que no está tan mal, que nunca había visto algo así, y se llenará de un peso afable. (Eso es sólo un suponer)
Miniliteratura de Yahuán: Bianchi
Blog recomendado: ¿Qué peli trae?
"No se percatan que la televisión, es tal vez aún peor que la escuela obligatoria." (Pier Paolo Pasolini)
¡Zasca! Pues miren, yo opino igual, la escuela oblitoria está organizada de un modo pestilente, no creo que se pueda organizar peor. Bueno, sí, tal vez la televisión muchas veces sí consiga ser un poco peor, alguna excepción debía existir.






