Hoy en día la idea de las drogas no es nueva, no estamos inmaduros hacia la misma, tenemos una cierta visión y perspectiva, así como pasa con la ida del sida o con la de la seguridad vial. A nadie parece que se nos pueda decir ya eso de «Ten cuidado con esas cosas», sin embargo, a pesar de ser, o creerse ser, esta sociedad, tan madura, el problema de las drogas se lleva de por medio a mucha gente.
Es natural, puesto que hay quienes dicen que es el mayor negocio del mundo, y, siendo así es difícil madurar. El consumismo es un signo de inmadurez y tiene una incidencia muy alta. Todo está en que le convenga o no a alguien.
Las drogas son para mí un veneno, y, la verdad, no me gustan los venenos. Hay quienes dicen que tampoco se puede estar cuidando al cuerpo en exceso puesto que entonces no se disfrutaría de la vida. En realidad eso pasa porque no se sabe disfrutar, vivir sanamente potencia la felicidad. Comer sano, hacer deporte,…, todo eso ayuda a cuerpo y mente.
La palabra «drogas» suena a horror, «¡Oh no, no!, yo de eso no tomo», sin embargo es frecuente olvidarse de que los insecticidas también son venenos, los fármacos usados indiscriminadamente, el alcohol, el tabaco, el cannabis,… No se les denomina a estos elementos con el mismo nombre, sin embargo la Organización Mundial de la Salud sí lo hace y el sentido común más estricto también. Tampoco tiene nadie la culpa sobre las leyendas urbanas que se forman sobre los supuestos no-daños que causan las sustancias, cuando tenemos el negocio al lado es difícil que se hable o informe desde la verdad.
Cada uno decide cuánto quiere dañarse el cuerpo, cuánto quiere envenenarse, sin duda alguna lo mejor es fijar una tasa de cero unidades. No creo que merezca la pena; trabajar por hacer felices a los demás, por lo que uno cree, desgastarse por esas cosas sí, pero no creo que merezca la pena envenenarse por unos periodos finitos de alegría ficticia o por encajar falsamente en una sociedad de mentira.
Blog recomendado: Ignoria
"La experiencia y la filosofía que no conducen a la indulgencia y a la caridad, son dos adquisiciones que no valen lo que cuestan." (Alejandro Dumas (hijo))
Yo también opino así.
P.D. de un sentimiento: Qué extraño eso de cometer una imprudencia, pronunciar un comentario poco afortunado, y convertirse en un ser ridículo a partir de ese momento.
lunes, septiembre 13, 2010
Drogas
Hasta otras, que espero que haya.
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5 comentarios:
Si para ser felices y disfrutar de la vida a tope hay que joderse el organismo mal vamos entonces...
o seremos todos sombras melancólicas deambulando por la vida... pero medio sanos...
o seremos todos felices, pasaos de rosca, con la alegría por bandera... pero matariles...
en fin....
me quedo en los términos medios... y como bien dices que cada uno busque su felicidad como crea conveniente... pero de seguro que para ser feliz y disfrutar de este mundo no es necesario ni tan siquiera fumarse un canuto y beberse una copa... quizás sea falta de imaginación....un saludo
Gracias por llegar a Convivencia y participar, será una jornada muy especial en la que entre todos aprenderemos algo nuevo, algo diferente.
Un abrazo agradecido.
arriba la diversión sana ;);)
me encanto el post :):)
Besos
El humo que expulsan los tubos de escape de los vehículos también es veneno pero claro... ahí todo el mundo mira para otro lado, silba y disimula.
Cuanta hipocresía.
Toro salvaje, hay muchos venenos, al fin y al cabo algunos se podría decir que compensan (como el tubo de escape, permite que nos transportemos), este tipo de drogas no compensan en ningún sentido.
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