Desde hace bastante se oye un proverbio que ni siquiera llega a tener la mínima dignidad para serlo, es aquello de que unos nacen con estrella y otros estrellados. Se refiere a que unos triunfan y otros no hacen más que intentarlo sucumbiendo en cada intento, que unos son honorables mientras que otros no salen de los «bajos mundos». Al intento de proverbio no le falta razón, de hecho, como bien sabemos todos, la explicación de que haga triunfadores es que haya perdedores.
Las trampas son una de las bazas para nacer con estrella, los enchufes, la forma de expresión, el talante, son injustas bazas; no sólo se trata de valorar los méritos fríamente, no, ellos solos no bastan.
En esta división de estratos desde hace mucho tiempo hay tres clases, a decir, ricos, pobres y medianos. En nuestro tiempo la clase media va aumentando en número, de hecho ese es un indicador del desarrollo de un país, sin embargo sigue habiendo pobres y muy ricos. Desde siempre los ricos no trabajaban demasiado y tenían abiertas todas las puertas, y, también desde siempre, los pobres trabajaban mucho, una gran parte de ellos sirviendo a los ricos.
En la rutina diaria me pregunto qué pensaría un criado de los señoritos a los que sirve. Lo primero a pensar tal vez fuese que la situación es más bien injusta. Después seguro que pensarían de lo inútiles e incapaces que son aquellos a los que sirve. Razón no les faltaría. Los señores eran o incluso son, humanamente inútiles. Una persona que no sea capaz por sí mismo de cubrir sus necesidades vitales prácticas como pueden ser la higiene o la preparación de la comida es un ser humano inútil para la vida, digamos que vive de casualidad.
Puede que haya mucha gente en nuestro mundo que no tenga costumbre de hacerse la cama, de mantener limpio el lugar donde vive, de hacerse de comer, de evitar que las cucarachas llenen su casa,… Eso no es un prestigio sino una inutilidad, una indignidad.
Blog recomendado: "Mis Pinceles y la Notebook" Gariella Bello
"El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes." (Mahatma Gandhi)
Y este mundo desde hace ya un poco clama de todo, pero no de humildad.
miércoles, julio 21, 2010
Los Criados
Hasta otras, que espero que haya.
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5 comentarios:
También existían y existen personas que se integraban en la familia como uno más.... aunque al fin y al cabo fuera un trabajo..
La servidumbre, la diferencia entre personas es algo antinatural... es una pena pero existe más de lo que creemos... un beso.
Tienes razon, y esa frase de mahatma gandhi no la habia escuchado con razon es tan famoso el señor
Es que los patroncitos son los que tienen el dinero para pagar todo en la casa: la comida, los muebles, el aire acondicionado, el agua, y hasta los sueldos! ...para muchos criados, ellos son muy generosos al preferir sus servicios, y compartir lo que tienen con ellos.
Eso si que reducir las necesidades voluntariamente, con humildad, es una meta que nos va a ser muy útil para superar los cambios del 2012.
Tienen razón ustedes
Ya... es un mundo desigualitario, egoísta, cruel, se mire por donde se mire. La gran mayoría de las veces lo aborrezco pero, no queda otra. Como dice un conocido mío, siempre habrán unos cuantos listos que se aprovechen de los demás. En fin... Me recordaste tb. un capítulo de Los Simpsons, donde se ve especialmente la inutilidad del jefe de Homer.
Me gustó tu post. Creo que es una buenísima reflexión y tienes toda la razón; así es.
Qué buena la frase de Ghandi.
Un saludito.
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