Los sentidos sensoriales se pierden siempre cuando se envejece, ¿seguro?, ¿o no? Pienso que nada se posee, nada realmente si no se ama (decir que se ame profundamente sería añadir palabras que hemos de sobreentender), amando se posee sin necesidad de tocar o agarrar fuertemente, solamente así se puede amar a las palabras, a las gentes o a nuestros grandes amigos, nuestros cinco sentidos.
Muchos somos los que sin amarlos verdaderamente luego nos quejaremos cuando perdamos la visión, el oído, y ya menos, el olfato, el tacto y el gusto, pero de lo que nos quejaremos realmente será de no haberlos amado verdaderamente en su momento, de no haberlos tomado y haberlos hecho nuestros, sólo en la pérdida nos quejamos por no poder no tomarlos ya nunca más por voluntad, sino por imposición.
Alegremente hablo yo a mis diecinueve años, cuando una leve mota de arena caída sobre mi ojo en un día de ventisca me asustó tanto que me hizo ir al médico unos meses hace ya. Alegre puedo hablar sin ninguna propiedad, apenas puedo considerar lo mucho que hemos de apreciar a los nuestros sentidos en tiempos de cierta lozanía. La vista, todo lo que vemos, la vista en sí ni se puede tocar, nuestros ojos, aquellos tan milagrosos que de una manera tan sorprendente nos traen incesantemente imágenes, de más o menos luz y de más o menos frescura. El sonido, ¿quién no cerró alguna vez los ojos para oír mejor? El sonido puede inundar a la persona hasta el alma y de un escalofrío conmover. ¿Qué sería de nosotros sin las músicas?, ¿sin la escucha de las respiraciones o incluso de las naturalezas más naturales?
Nada de ello es imprescindible, son sólo ayudas, pero ayudas concretas y a las que es fácil amar, y que se terminan por echar en falta si se pierden por jamás haberlas tenido. Supongo que esto es un simple homenaje a cosa tan vital, a uno de los regalos alegres que se nos suele dar junto a la vida.
Blog recomendado: Amor de Sal
Y...:
"Su divisa era ésta: todo lo que merece ser hecho, merece también ser bien hecho." (André Maurois)
No está mal.
martes, junio 29, 2010
La Pérdida De Los Sentidos
Hasta otras, que espero que haya.
Etiquetas:
necesidades vitales,
sentido,
ser huamano,
vista,
vivir
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)







3 comentarios:
Prueba el hablar con la mirada, el mirar con las manos, el sentir y ver con las palabras, escucha el silencio y respira el calor de un amor.... un beso.
El dia del padre estuve en un restaurante de ciegos; una cueva sin gota de luz, donde para entrar tuvimos que dejar los celulares y camaras en un casillero bajo llave; fue una experiencia unica e inolvidable, tener que comer con los dedos para estar seguro de lo que me llevaba a la boca. Ahi confirme que a falta de un sentido se agudizan los demas, percibiendo los olores mas peculiares, escuchando hasta las vibraciones y los pasos, interpretando lo que tocaba cuidadosamente con los dedos.
fernadoylet, sin duda parece una esperiencia inolvidable
Publicar un comentario en la entrada