La gente se muere.
Nos vamos a morir todos.
En unos años no quedará aquí más de nosotros que la falsa interpretación de otros que pasen por aquí, tan falsa como la de nuestros contemporáneos. Esos, por cierto, también se van a morir.
Enfermedad y muerte suele ser la secuencia. Dolor, incapacidad funcional y ya no sabemos muy bien el qué, se creen unas cosas y otras, se afirman unas cosas y otras, pero (deténganse de golpe con ese “pero”), pero eso no es parte de aquí, aquí nos quedamos con lo de acá aunque podamos pensar en lo de allá. Misteriosa cosa es esta de morirse y nada más lógico a la vez.
También suele ser la secuencia que los hijos sobrevivan a sus padres y no al revés, pero eso no está escrito en ninguna parte más que en las psicofonías sociales, cuestiones, tales como los tabúes, que no harán más que generar un gran daño, dolor y desgarro.
Hubo una época, dicen, por la Edad Media, en la que no se le tenía miedo a la muerte, era algo normal, se convivía con ello con toda la naturalidad del mundo. Eso es algo inconcebible en este mundo nuestro atormentado. Este mundo ha pasado por mucho, ha cometido crímenes y los ha sufrido, es normal, ya es normal cualquier desviación de lo normal que le ocurra, estará agonizando así hasta su muerte, mejor o peor, mejor tratado o con menos cariño, pero así están las cosas.
Algo de esto se dijo en otro post, pero de otra forma.
Blog recomendado: Noche Oscura Del Alma
Y un video (Rocío Rivas):
«¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.» (Jorge Luis Borges)
Este hombre no era de este mundo, ¿no? ¿Qué mente humana puede salir pensando así? Le llaman genio porque nadie se cree capaz de haber tenido tal chisporroteo.
viernes, mayo 28, 2010
Breve Reflexión Sobre La Muerte
Hasta otras, que espero que haya.
Etiquetas:
Muerte,
vida normal.
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4 comentarios:
Mi Señora Yahuan,
Desde el canal de parto estamos lidiando con la vida y ejecutando la muerte al anudar el cordón y sacrificar una vez usada la placenta que aún palpita.
Y así crecemos mudando pieles, órganos, sangres y renovando a las células caídas, que es a base de ir matándonos y naciéndonos, como nos vamos soportando y vamos cruzando cada trecho de la vida.
Hoy, queremos ser ciegos a esos trances y al sufrir un arañazo ni la costra de células muertas permitimos que respire y aplicamos un transparente spray o tiritas con una bella princesita.
Yo digo que vivir solo tiene sentido, si honramos la muerte, la nuestra y la de todos. Si escondemos nuestros muertos, para creernos inmortales, solo conseguiremos engañarnos, al menos que del arte esté yo hablando, único aspecto donde la inmortalidad se permite, aunque casi todo sea muerte súbita.
Para un humano de la edad media, nosotros con la edad que alcanzamos, seríamos casi muertos vivientes, en nuestros días se vive a los cuarenta, entonces se moría y te recordaban.
¿O quizás sería al revés? Entonces se vivía intensamente hasta los cuarenta y hoy, no sabemos todavía a los cuarenta que es la vida y de la muerte ni hablamos, los muertos olvidamos y en el colectivo todo ficcionamos para consumir la vida y evitar la muerte.
Sin embargo, basta ver el mundo para comprobar la saña intensa con la que nos matamos y viéndolo en TV parece una mentira; a eso hemos llegado:
A no comprender ni lo que vemos, permitiéndolo, ignorándolo o gozando con ello porque lo emitieron en un reportaje de tele-gonzo con música de fondo.
Suyo como siempre, Z+-----
La incertidumbre de la muerte, más bien la incógnita del paso posterior a este hecho... es directamente proporcional a la imposible definición del infinito...
un beso...
También se muere a la vez que se respira...
¡¡Vivamos mientras nos quede la esencia de la propia luz!!
Un abrazo.
Sé que he estado bastante ausente y lo estoy a veces, pero, desde luego, tengo que decir que nadie te iguala en tus reflexiones, creo yo :)
Pero, mejor no pensar en la muerte, ¿verdad?
En mi ciudad hay unas casitas muy majas pero, cuando te asomas al balcón, ves un "precioso" cementerio. Creo que no me agradaría mucho la idea de nada más levantarme por las mañanas, ver eso.
En mi casa hay un libro que explica cómo es morirse, cómo se va muriendo el cuerpo poco a poco, como se va desgastando. A decir verdad, sólo leí la sipnosis, fue hace años. Luego, apareció un hermano mío y me dijo:
- Qué, ¿ya te has asustado lo suficiente?
No sé si algún día me atreveré a leerlo. Una vez estuve a punto pero ahora, la idea me da cosa.
Pues a mí la inmortalidad sí que me gustaría, en un principio. Lo que no sé es hasta qué punto, ya que por otra parte sería muy doloroso ver a tus seres queridos morir. Pero, todo tiene su cara y su cruz.
A Rocío Rivas no la conocía pero, ¡qué pedazo voz! Y sí, el vídeo está chulo.
Un saludito.
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